Nuestra propuesta educativa para el Nivel
Inicial da inicio a partir de los 18
meses de edad, acompañando a los
niños y niñas en sus primeros pasos dentro
del ámbito escolar, en un marco de
afecto, contención y seguridad emocional.
Entendemos que en esta etapa el
aprendizaje se construye fundamentalmente a
través del juego, de
situaciones placenteras y de
experiencias directas y significativas,
que les permiten explorar, descubrir y
comenzar a comprender el mundo que los
rodea. Por ello, consideramos al juego como
un pilar básico del desarrollo
integral, ya que a través de él los
niños conocen, interpretan y resignifican la
realidad. El juego constituye, así, un
recurso privilegiado para nuestra
intervención educativa.
Nuestra propuesta se orienta a
favorecer el desarrollo de niños y niñas
creativos, con sentido crítico,
cooperativos, solidarios, libres y
responsables, promoviendo vínculos
respetuosos consigo mismos, con los otros y
con el entorno. Buscamos que se sientan
seguros tanto física como emocionalmente,
fortaleciendo su autonomía progresiva y su
confianza.
Desde una mirada integral y
trascendente, alentamos a cada niño y niña a
desarrollar armónicamente todas sus
capacidades y virtudes como personas,
reconociéndolos como seres únicos, valiosos
y amados, creados a imagen de Dios.